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Periostitis tibial

Revisado por: Sarah R. Gibson, MD
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¿Qué es la periostitis tibial?

La periostitis tibial es un dolor a lo largo de la parte interna de la tibia (el hueso de la espinilla). Suele estar provocada por correr o hacer otra actividad de alto impacto. 

La periostitis tibial, también conocida como síndrome de estrés tibial, suele mejorar con el reposo y no causa problemas duraderos. 

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la periostitis tibial?

Las personas con periostitis tibial sienten dolor a lo largo del borde interno de la tibia o espinilla. El dolor suele aparecer durante la actividad y puede durar durante un rato después de concluir la actividad.

La periostitis tibial también puede conducir a inflamación y sensibilidad de la tibia.

¿Cuáles son las causas de la periostitis tibial?

El dolor de la periostitis tibial está causado por la irritación y la hinchazón de los músculos, los tendones y los huesos de la parte inferior de la pierna.

La periostitis tibial es una lesión por sobrecarga. Ocurre porque una persona hace el mismo movimiento una y otra vez (por ejemplo, al correr). También puede ocurrir si una persona hace un cambio repentino en su rutina de ejercicio físico, como hacer ejercicio físico con más frecuencia o hacer un entrenamiento más intenso, introducir las cuestas demasiado deprisa o modificar la superficie sobre la que corre.

¿Quién puede desarrollar una periostitis tibial?

La periostitis tibial suele afectar a personas que practican actividades de alto impacto o que requieren detenerse y reiniciar la actividad con frecuencia, como al correr, saltar, jugar al baloncesto, fútbol, fútbol americano o bailar.

Algunas cosas hacen que sea más probable que una persona desarrolle una periostitis tibial, como las siguientes:

  • tener los pies planos
  • hacer ejercicio físico con calzado deportivo desgastado, con poco arco y/o poco almohadillado
  • tener sobrepeso
  • tener poca flexibilidad en la cadera y/o los tobillos
  • correr con una técnica incorrecta, como dar zancadas demasiado largas o apoyar el talón con demasiada fuerza 

¿Cómo se diagnostica la periostitis tibial?

Para diagnosticar una periostitis tibial, los profesionales de la salud:

  • preguntan sobre los síntomas
  • examinan al paciente, prestando especial atención a la parte inferior de la pierna

Por lo general, no es necesario hacer pruebas para diagnosticar una periostitis tibial, pero se pueden hacer radiografías para descartar otras fracturas por estrés o sobrecarga y otras posibles causas del dolor de piernas.

¿Cómo se trata la periostitis tibial?

Las personas con periostitis tibial necesitan reducir o evitar todas las actividades que les provoquen dolor. Caminar y hacer ejercicios que no requieren soportar el propio peso (como nadar o montar en bicicleta) no suele causar dolor y se puede proseguir con estas actividades.

Para ayudar a sobrellevar la periostitis tibial, es posible que el profesional de la salud te recomiende:

  • Colocarte hielo o un paquete de frío sobre la tibia cada 1 o 2 horas, durante 15 minutos. (Ponte una toalla fina sobre la piel para protegértela del frío).
  • Tomar medicamentos para el dolor, como ibuprofeno (Advil, Motrin o la marca genérica) o paracetamol (Tylenol o la marca genérica). Seguir las indicaciones del prospecto sobre las dosis y con qué frecuencia lo debes tomar.
  • Hacer ejercicios de estiramiento y de fuerza que impliquen usar los músculos y los tendones del pie y de la pierna. 
  • Usar una venda elástica o una media de compresión para ayudar a aliviar el dolor y la inflamación.
  • Llevar un buen calzado, provisto de un buen soporte para el arco y que sostenga bien el pie.
  • Mejorar la técnica de correr y la zancada. 

¿Pueden hacer deporte las personas con periostitis tibial?

Una persona con periostitis tibial:

  • puede practicar cualquier deporte que no le cause dolor
  • debe dejar cualquier actividad que le provoque dolor
  • puede retomar el deporte lentamente después de haber estado dos semanas sin dolor

Dependiendo de la gravedad de los síntomas, pueden ser necesarias hasta 4 a 6 semanas de reposo antes de que un niño o un adolescente pueda volver a hacer deporte.

¿Qué más debería saber?

La periostitis tibial suele mejorar por completo con reposo. Los niños y los adolescentes pueden ayudar a prevenir la reaparición de la periostitis tibial:

  • usando un calzado deportivo que absorba bien los impactos y que tenga un buen soporte para el arco
  • sustituyendo un calzado deportivo que no sea de su talla o que esté desgastado
  • aumentando lenta y progresivamente la rutina de ejercicio físico
  • trabajando con un buen entrenador para asegurarse de que lo hacen de una manera segura
  • haciendo un entrenamiento variado, alternando varios tipos distintos de ejercicios en días diferentes de la semana
Revisado por: Sarah R. Gibson, MD
Fecha de revisión: junio de 2020