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Deportes competitivos: ayudar a que los niños se los tomen con calma

Revisado por: Amy W. Anzilotti, MD
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El deporte es una forma estupenda de que los niños se lo pasen bien mientras se mantienen en forma. El deporte también enseña importantes lecciones vitales, como:

  • trabajar en equipo
  • aprender a ser un buen deportista
  • superar retos
  • controlar las emociones
  • enorgullecerse de los logros

Pero no siempre es fácil controlar las cosas cuando parece que ganar lo es todo. Ayude a su joven atleta a mantener una actitud saludable hacia el deporte y a desarrollar las herramientas que necesita para afrontar el estrés asociado a cualquier competición.

Evalúe los niveles de estrés

El hecho de competir siempre se asocia a cierto nivel de estrés. Y eso puede ser bueno porque un poco de estrés ayuda al cuerpo a afrontar los retos. Pero un exceso de estrés puede quitar la diversión al deporte y entorpecer el rendimiento. Aparte de competir, hay otras cosas que pueden hacer que los atletas se sientan estresados, como las siguientes:

  • demasiada presión por parte de sus padres o entrenadores para ganar
  • una sobrecarga de actividades deportivas
  • no querer practicar un deporte en concreto

Si usted o su hijo cree que el hecho de competir supone demasiado estrés para su hijo, considere:

  • Cambiar el foco de ganar a esforzarse al máximo y tener una actitud positiva. Asegurarse de que el entrenador de su hijo comparte este enfoque.
  • Fijarse en la agenda de su hijo. Si su hijo tiene una agenda demasiado apretada, piense en la posibilidad de reducir su tiempo de entrenamiento o de que haga solo un deporte o actividad por temporada.
  • Si su hijo quiere dejar de practicar determinado deporte para siempre, averigüe el por qué y tomen la decisión conjuntamente.

Formas de gestionar el estrés en el deporte

En el deporte siempre habrá algo de estrés; por eso, es importante que los niños sepan manejarlo.

Probar varias técnicas diferentes les puede ayudar a saber cuál es la que a su hijo le funciona mejor. Su hijo puede probar las siguientes técnicas:

  • Respiración profunda: inspirar profundamente, contener la respiración durante unos cinco segundos y luego soltar el aire lentamente. Repetir el ejercicio cinco veces.
  • Relajación muscular: contraer con fuerza un grupo de músculos. Mantenerlos contraídos durante unos cinco segundos y luego relajarlos. Repetir el ejercicio cinco veces, y luego pasar a un grupo diferente de músculos.
  • Irse a un lugar feliz: imaginarse un lugar o situación tranquila y llena de paz. E imaginarse que el estrés se va esfumando del cuerpo.
  • Visualizar el éxito: imaginarse haciendo un buen pase, un buen tiro, o marcando un gol.
  • Mindfulness o conciencia plena: centrarse en el presente en vez de preocuparse por el futuro o por el pasado.
  • Tener una rutina: centrase en la rutina para mantener el estrés bajo control.
  • Pensar en positivo y desarrollar el habla positiva con uno mismo: para ayudar a mantener las ideas negativas bien alejadas de la mente, repetirse a uno mismo frases como las siguientes: "aprendo de mis errores", "controlo lo que siento", "¡Puedo marcar este gol!

Para mantener bajo el nivel de estrés cuando no estén compitiendo, los niños deberían:

  • Comer bien y dormir lo suficiente, sobre todo antes de los partidos.
  • Hacer algo divertido y relajante. Pueden tomarse un descanso con respecto a la competición, dándose un paseo, montando en bici, yendo al cine o saliendo con sus amigos.
  • Recuerde que nadie es perfecto. Todo el mundo comete errores en el deporte: los errores forman parte del juego. Perdone rápidamente los errores que cometa su hijo y sigan adelante.

Hacer deporte consiste en mantenerse activo, sentirse orgulloso, desarrollarse como jugador y hacer amigos. Y, por encima de todo, independientemente de que su hijo juegue en un equipo de élite o a juegos improvisados los fines de semana, la clave está en que se divierta. Manteniendo eso como prioridad, usted puede ayudar a su hijo a aprender a gestionar el estrés, que es una parte natural de la competición.

Revisado por: Amy W. Anzilotti, MD
Fecha de revisión: Febrero de 2019