[Skip to Content]
Find care at Nemours Children's HealthDoctorsLocations

Coronavirus (COVID-19): Hacerse la prueba

  • Listen
      mp3

A medida que continúan los casos de coronavirus (COVID-19), las pruebas siguen siendo una forma importante de prevenir la propagación del virus. Es la única forma de saber si la secreción nasal o el dolor de cabeza se deben al coronavirus, no a la gripe o un resfriado. También es la única forma de saber si las personas que no presentan síntomas tienen el virus. Esto es importante ya estas personas aún pueden transmitir el virus a otras personas.

Existen diferentes tipos de pruebas, y saber cuándo y por qué realizar la prueba puede resultar confuso. He aquí un resumen de las pruebas.

¿Cuáles son los diferentes tipos de pruebas para el coronavirus (COVID-19)?

Las pruebas para el coronavirus son capaces de detectar una infección actual o una infección pasada.

Infección actual (prueba viral)

Para saber si alguien está infectado con el coronavirus, los profesionales del cuidado de la salud buscan trozos o fragmentos del virus en una muestra de saliva o de moco. Estas pruebas, llamadas "pruebas virales", informan sobre si la persona está infectada el día en que se hace la prueba. Esta es la razón por la que las pruebas virales también se denominan "pruebas de diagnóstico".

Los dos tipos principales de pruebas virales son los siguientes:

  • pruebas moleculares (como la prueba PCR), que buscan el material genético o ARN que se encuentra dentro del virus
  • pruebas de antígenos, que buscan proteínas en la superficie del virus

La muestra de la prueba viral generalmente se toma del interior de la nariz con un hisopo. Por lo general, la muestra se toma de la parte anterior de las fosas nasales, pero también se puede tomar de la mitad de la nariz o de la parte posterior de la nariz. Con menos frecuencia, la muestra proviene de la garganta, el interior de las mejillas o de las encías o la lengua. Y, en raras ocasiones, puede implicar recolectar saliva (o escupir) en un recipiente pequeño. 

Una persona se puede hacer esta prueba en el consultorio de un médico o en otros lugares (como una farmacia, un servicio de urgencia o lugares especialmente habilitados para hacer este tipo de pruebas). En algunas zonas se hacen pruebas de COVID-19 desde el coche, que permiten que la gente se quede dentro de su coche mientras le hacen la prueba. En muchos lugares dedicados a hacer este tipo de pruebas, la gente se pasa a sí misma el bastoncillo de algodón siguiendo las indicaciones del equipo médico. También hay kits que las familias pueden comprar en una tienda o en internet para realizar la prueba en casa.

Dependiendo del tipo de prueba que se haga, los resultados pueden estar listos en unos minutos, horas o tardar unos día o más si se tienen que llevar a un laboratorio. Los resultados pueden tardar más si la comunidad está haciendo muchas pruebas al mismo tiempo.

Un resultado "positivo" indica que una persona está infectada por el coronavirus, y uno "negativo" indica que no lo está. Pero a veces los resultados de la prueba no son exactos. El resultado de esta prueba puede ser negativo a pesar de que una persona tenga el virus en su cuerpo. A esto se le llama prueba de falso negativo. Y, a veces, las pruebas pueden ser positivas mucho tiempo después de la infección inicial, cuando una persona ya no es contagiosa. Por eso es tan importante discutir los resultados de las pruebas con un profesional del cuidado de la salud que pueda ayudar a interpretar qué significa el resultado y qué debe hacer al respecto.

Infección anterior (prueba de anticuerpos)

Para saber si una persona se ha infectado con el coronavirus en el pasado, los profesionales de la salud miden los anticuerpos, que el cuerpo ha fabricado después de infectarse. Estas prueban indican si una persona estaba infectada en el pasado, por lo menos, 2–3 semanas antes de hacerse la prueba. Este es el tiempo que tarda el cuerpo en fabricar anticuerpos después de una infección por COVID-19. Pero esta prueba no informa sobre si la persona está infectada en el momento en que se hace la prueba; por eso, esta prueba no se puede usar para diagnosticar las infecciones por COVID-19.

Esta prueba es un análisis de sangre, en que la muestra se extrae a partir de una vena o pinchando la punta del dedo. Los resultados pueden estar disponibles el mismo día de la prueba o tardar hasta una semana más. No existen kits para hacerse la prueba de anticuerpos en casa.

El cuerpo también producirá anticuerpos después de recibir la vacuna contra el COVID. Algunas pruebas de anticuerpos detectarán los anticuerpos de la infección y otras pruebas detectarán los anticuerpos de las vacunas. Algunas pruebas buscan ambos. Los expertos en salud todavía están estudiando las mejores formas de utilizar las pruebas de anticuerpos. Por ahora, no recomiendan usar pruebas de anticuerpos para ver si una persona es inmune al coronavirus o qué tan bien está funcionando la vacuna.

¿Cómo pueden ayudar los padres?

Pregunte en el sitio donde se haga la prueba qué tipo de prueba le harán. Luego, use términos simples para explicárselo a su hijo. Si le dicen que le pasarán el bastoncillo (hisopo) en la parte delantera o media de la nariz, puede asegurarle a su hijo que será algo sencillo y que no le molestará. A veces, el bastoncillo puede hacerle cosquillas o provocar un estornudo.

Después de hacerse la prueba 

Si a su hijo le van a hacer una prueba del coronavirus, hable con su médico sobre qué significarán los resultados para su familia. Alguien con un resultado positivo probablemente esté infectado y sea contagioso. Deberá aislarse para impedir contagiar el virus a otras personas. A veces, la gente tiene que quedarse en casa incluso aunque haya obtenido unos resultados negativos. El médico de su hijo les indicará cuáles son los siguientes pasos que deberá tomar.

Fecha de revisión: noviembre de 2021