
(Choking)
Cuando un niño(a) se asfixia o se ahoga, es debido a que un objeto –generalmente un alimento o un juguete- se ha quedado en la traquea (el conducto respiratorio) y está impidiendo que el aire fluya con normalidad hacia dentro y hacia afuera de los pulmones.
La traquea generalmente está protegida por una pequeña ala o solapa de cartílago conocida como la epiglotis. La traquea y el esófago comparten un orificio en la parte de atrás de la garganta, y la epiglotis actúa como una tapadera, cerrándose arriba de la traquea cada vez que la persona traga. Eso permite que los alimentos pasen hacia el esófago previniendo que lleguen a la traquea.
Pero de vez en cuando, la epiglotis no se cierra lo suficientemente rápido y un objeto puede caer en la traquea. Cuando esto ocurre, generalmente se dice que el alimento "se fue por el conducto equivocado."
La mayor parte del tiempo, el alimento o el objeto solamente bloquea a la traquea parcialmente y probablemente sea expulsado en cuanto la persona tosa y la respiración vuelva a la normalidad. Un niño(a) que parece estar asfixiándose y tosiendo, pero que todavía puede respirar y hablar, probablemente se recupere sin ayuda. Puede ser incómodo y molesto, pero el niño(a) estará bien después de unos segundos.
Algunas veces, sin embargo, un objeto puede estar en la traquea y bloquear el paso del aire completamente. Si el flujo del aire hacia dentro y hacia fuera de los pulmones está bloqueado y el cerebro no recibe oxígeno, ahogarse o asfixiarse puede convertirse en una emergencia donde la vida está en peligro. Un niño(a) puede perder la conciencia inconsciente y sufrir daños en el cerebro.
Un niño puede estar asfixiándose y necesitar ayuda si:
- Es incapaz de respirar.
- Jadea o hace esfuerzos para respirar.
- Es incapaz de hablar, llorar o emitir sonidos.
- Cambia de color de rojo vivo a azul.
- Se sujeta la garganta o mueve los brazos.
- Siente pánico.
En esos casos, comience inmediatamente la maniobra de rescate conocida en inglés como el “Heimlich maneuver”, el procedimiento estándar de primeros auxilios en caso de asfixia, solamente si ha sido entrenado(a) para hacerlo correctamente.
Si tiene hijos(as), es importante recibir entrenamiento en ambos procedimientos de rescate, la resucitación cardio-pulmonar (CPR) y el Heimlich maneuver. Incluso si no tiene hijos(as), saber cómo realizar estas técnicas de rescate pueden ayudarle si usted está en una situación donde una persona se está ahogando.
La Maniobra De Heimlich
La Maniobra de Heimlich es una maniobra de primeros auxilios cuyo nombre se debe a Henry Heimlich, el cirujano de pecho Americano que desarrolló esta técnica en 1974.
La idea detrás de la Maniobra de Heimlich es que una corriente de aire repentina forzada desde el diafragma y a través de la traquea puede forzar a que el objeto atrapado en la traquea sea expulsado hacia la boca o incluso fuera de ella.
A pesar de que de la Maniobra de Heimlich es un proceso relativamente simple, debe ser hecho con precaución, especialmente en los niños(as) pequeños. El procedimiento tiene la mayor seguridad cuando la persona que lo ejecuta ha sido entrenada para ello. Si se hace de la forma equivocada, la persona que se está asfixiando— especialmente un bebé o un niño(a) — puede sufrir daños. Hay una versión especial de la Maniobra de Heimlich solamente para bebes que está diseñada para reducir el riesgo de lesiones en el cuerpo de los más pequeñitos.
La Maniobra de Heimlich y la resucitación cardio pulmonar generalmente son impartidos como clases de primeros auxilios, las cuales son ofrecidas en los centros YMCA, los hospitales y en las oficinas locales del la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA).
Que debes hacer
Recuerda que debes llamar telefónicamente al 911 en cualquier situación crítica de asfixia.
Existen ciertas situaciones que puede que enfrentes, por ello, te recomendamos los siguientes consejos en caso de que ocurran:
- Si un niño(a) se está asfixiando y tosiendo pero puede hablar y respirar, el conducto respiratorio no está completamente bloqueado y es mejor no hacer nada. Puede que el niño(a) se encuentre bien poco después de toser lo suficiente. No intente sacar el objeto de la garganta del niño(a) o darle palmadas en la espalda, ya que cualquiera de estás acciones puede empujar el objeto aún más profundo en la vía respiratoria y eventualmente empeorar la situación. Acompañe al niño(a) y cálmese hasta que el episodio termine.
- Si un niño(a) está consciente pero no puede respirar, hablar o hacer ruidos o si se torna azul, la situación requiere del Heimlich maneuver. Comience la técnica de rescate si ha sido entrenado(a) para ello. Si no ha sido entrenado(a) y no hay otra persona que pueda realizarlo bien, llame al 911 y pida ayuda.
- Si el niño(a) que estaba ahogándose se queda inconsciente y ya no respira, busque ayuda y luego proceda inmediatamente con la resucitación cardio-pulmonar (CPR), si ha sido entrenado para ello. De no ser así, llame al 911.
Cuando llamar al doctor o acudir a la sala de emergencia
Usted debe llevar a su hijo(a) a que reciba atención médica después de cualquier episodio de asfixia serio si el niño(a) experimenta una tos persistente, babea, tiene arcadas, tiene dificultar al respirar o al tragar. Si su hijo(a) tuvo un episodio que parecía asfixia pero se recuperó después de toser lo suficiente, no hay necesidad de buscar atención médica.
Previniendo la asfixia
Desafortunadamente, todos los niños(as) corren el riesgo de ahogarse, pero los que son menores de tres años son especialmente vulnerables. Los niños(as) pequeños tienden a poner objetos en sus bocas y también tienen conductos respiratorios más pequeños que pueden bloquearse con facilidad. Además, no tienen mucha experiencia masticando y suelen tragar alimentos no bien masticados.
Usted puede ayudar a disminuir el riesgo de asfixia. Existen alimentos con riesgo de propiciar una situación de asfixia o ahogamiento debido a que tienen el mismo tamaño y forma del conducto respiratorio de los niños, estos alimentos son los perros calientes, uvas, zanahorias crudas, frutos secos, pasas, caramelos duros o suaves, cucharadas repletas de mantequilla de maní, trozos de carne o queso y palomitas de maíz.
A la hora de comer, asegúrese de que la comida del niño(a) esta servida en trozos pequeños fáciles de manejar. Eso significa cortar las uvas en pequeños pedacitos (quitándoles la piel) y cocinar los vegetales en lugar de servirlos crudos. Enseñe al niño(a) a que se siente para cada comida y merienda, y a que no hable o se ría mientras tenga comida en la boca.
Los juguetes y los utensilios de la casa también pueden causar episodios de asfixia — tenga cuidado con los globos desinflados, monedas, pepitas, las partes pequeñas de los juegos y pilas. Mientras de que los niños(as) pequeños no puedan moverse, revise el piso para asegurarse de que no hay objetos que puedan recoger y meter en sus bocas. Usted se sorprenderá al ver la cantidad de objetos que caen de forma rutinaria de los estantes de la cocina o de los bolsillos de la ropa.
De forma similar, asegúrese de escoger juguetes que sean seguros y adecuados a la edad del niño(a). Siempre aténgase a la recomendación de edad del fabricante— algunos juguetes tiene pequeñas partes que pueden causar asfixia, por ello, revise con cuidado las cajas y el empaquetado de los juguetes.
Finalmente, tome el tiempo necesario para estar preparado(a). La resucitación pulmonar CPR y los cursos de primeros auxilios son muy importantes para los padres, para quienes prestan ayuda y para las niñeras(os) conocidos en inglés como babysitters. Para encontrar un centro donde tomar estos cursos de primeros auxilios, por favor contacte con la representación local de la Cruz Roja (Red Cross) en su área, la YMCA, la representación local del la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) o infórmese en los hospitales y los departamentos de salud de su comunidad.
Revisado por: Kate Cronan, MD
Fecha de revisión: marzo de 2007