
Los lugares más habituales para inyectar insulina son el abdomen (la panza), la parte superior del brazo, arriba de las nalgas y la parte externa de los muslos. Elegir el sitio donde se aplicará la inyección y limpiar la piel con una gasa con alcohol.
Nota: esta información es únicamente para fines educativos. Para recibir instrucciones más específicas con relación a la aplicación de una inyección de insulina, es necesario consultar al médico.