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(Recovering From Delivery)

Su bebé finalmente ha llegado y usted está encantada- pero también está exhausta, incomoda, quizás experimentando un remolino de emociones y preguntándose si alguna vez podrá volver a ponerse los blue jeans que usaba antes de su embarazo. Las clases de parto le ayudaron a prepararse para el parto, pero no para lo que viene después.

Lo que puede esperar durante las primeras semanas

Después de la llegada de su bebé, usted se dará cuenta de algunos cambios – tanto físicos como emocionales. Físicamente, puede que experimente lo siguiente:

  • pechos sensibles y dolorosos – Puede que sienta sus pechos doloridos, sensibles e hinchados cuando esté listo para comenzar la producción de leche. Puede que sus pezones también le duelan.
  • estreñimiento – El primer movimiento de vientre que tendrá después del parto generalmente sucederá el tercer o cuarto día; sin embargo, las hemorroides y los músculos adoloridos pueden hacer la defecación más dolorosa.
  • episiotomía – Si su perineo (el área de la piel entre la vagina y el ano) fue cortado por su doctor o si fue desgarrado durante el parto, los puntos pueden hacer más doloroso caminar o sentarse durante una pequeña temporada hasta que cicatricen.
  • hemorroides – Aunque comunes, las hemorroides, (tejido anal hinchado) frecuentemente son inesperadas e inicialmente inadvertidas.
  • sensación de calor y frío – El ajuste de su cuerpo a los nuevos niveles de hormonas y riego sanguíneo puede desequilibrar su termostato interior.
  • incontinencia urinaria o fecal – El estiramiento de sus músculos durante el embarazo puede ocasionar que inadvertidamente, usted se orine ligeramente al toser, reír o hacer esfuerzos. Esto también puede hacer más difícil controlar sus movimientos intestinales, especialmente si su parto vaginal fue laborioso.
  • "los dolores posteriores" – La disminución de tamaño de su útero puede ocasionar contracciones que empeorarán cuando usted alimente a su bebé dándole el pecho o cuando usted tome medicamentos para reducir el sangrado.
  • flujo vaginal (lochia) – Más cuantioso que su menstruación y con presencia de coágulos (a veces del tamaño de una bola de golf), el flujo vaginal generalmente se torna de un color blanco o amarillento y desaparece después e dos meses.
  • peso – El peso después de haber dado a luz será de aproximadamente 10 libras (el peso del bebé, la placenta y el líquido amniótico) inferior al peso de cuando usted estaba embarazada a término completo, antes de que el peso adicional constituido por agua se reduzca durante la primera semana, a medida que su cuerpo recupera su balance en sodio.

Emocionalmente, usted puede que sienta:

  • "la tristeza después del nacimiento" – Aproximadamente el 80 por ciento de las nuevas madres experimentan irritabilidad, tristeza, llanto o ansiedad que suelen comenzar en cuestión de días o semanas después del parto. Al igual que los síndromes asociados más severos como la depresión post-parto, este tipo de tristeza después del nacimiento es muy común, y puede que esté relacionada con cambios físicos, hormonales, cansancio, las experiencias inesperadas que aporta un nuevo bebé, la transición emocional que usted atraviesa a medida que se ajusta al cambio de roles y la sensación de falta de control sobre su vida adulta a medida que se ajusta a su nuevo bebé.
  • La depresión post-parto (PPD) – Más seria que la tristeza después del nacimiento del bebé, esta condición se manifiesta en un 10 o 20 por ciento de las nuevas madres y puede ocasionar cambios en el carácter, ansiedad, sentimientos de culpabilidad y tristeza persistentes. Su bebé puede tener varios meses de edad antes de que usted pueda padecer de PPD y suele ser más común en las mujeres que tienen un historial de depresión en sus familias.

Además, cuando se trata de relaciones sexuales, usted y su pareja pueden experimentar diferentes deseos. Mientras que el hombre quizás quiera continuar el camino donde ambos estaban antes de concebir al bebé, puede que usted se sienta suficientemente cómoda – física o emocionalmente – y no tenga más apetencia que poder dormir bien durante la noche.

El proceso de recuperación

A su cuerpo le tomó meses prepararse para dar a luz. Igualmente, recuperarse toma tiempo. Si usted ha tenido un parto por cesárea, puede tomarle incluso más tiempo recuperarse ya que este tipo de operación requiere un período de recuperación más largo. Si no lo tenia previsto, puede que también esto motive otros temas que tengan efecto en sus emociones. El dolor alcanza su mayor intensidad el día después de la operación y poco a poco irá disminuyendo. Su doctor probablemente le dará instrucciones sobre cómo bañarse y precauciones sobre cómo cuidarse después de la operación, las cuales pueden incluir bañarse con esponja e instrucciones para comenzar ejercicios suaves para agilizar la recuperación y ayudar a evitar el estreñimiento.

Si la incisión se torna roja y se hincha, usted debe contactar a su doctor.

Beba ocho vasos de agua diariamente. Anticipe flujo vaginal. Evite utilizar las escaleras o cargar pesos hasta que se haya recuperado del todo y no conduzca hasta que pueda realizar movimientos rápidos y utilizar el cinturón de seguridad sin que le cause molestias.

Otros datos a considerar durante el proceso de recuperación son:

  • anticonceptivos – Usted puede volver a quedar embarazada antes de su primer período post-parto. Si usted está alimentando a su bebé con el pecho exclusivamente (día y noche, sin sólidos, como mínino cada 6 horas), no ha tenido una menstruación, y su bebé es menor de 6 meses, usted tiene un 98 por ciento de protección. Si usted no está alimentando a su bebé exclusivamente con el pecho y quiere protección adicional, consulte las opciones con su doctor. Los métodos barrera (condones, diafragma, geles espermicidas, y espumas) son menos efectivos que las pastillas o las inyecciones anticonceptivas.
  • La lactancia- dar el pecho - Usted necesitara suficiente horas de sueño, líquidos y alimentación. Beba un vaso de agua cada vez que alimente con leche materna a su bebé. Hasta que su suministro de leche esté bien establecido evite la cafeína, ya que ocasiona la pérdida de líquidos a través de la orina y a veces hace que los bebés estén alertos e intranquilos. Su clínica o especialista en lactancia en el hospital puede aconsejarle cómo lidiar con los problemas que pueden surgir durante la lactancia. Usted puede aliviar el dolor de su pecho y los conductos correspondientes que estén congestionados mediante masajes, amamantando a su bebé frecuentemente y aplicando compresas calientes varias veces durante el día. En caso de tener fiebre y si su pecho está dolorido y rojo, puede que usted haya desarrollado una infección(mastitis) y necesite antibióticos. Continúe lactando a su bebé con ambos pechos y beba suficiente líquido.
  • Pecho hinchado – Cuando su pecho esté hinchado, su condición mejorará en cuando usted establezca su patrón de lactar a su bebé. En el caso de que usted decida no dar el pecho a su bebé o no pueda, su cuerpo detendrá por sí solo la producción de leche- generalmente en un plazo de tres días.
  • Cuidado de la episiotomía – Continúe con baños de asiento, sentándose de forma que el agua cubra sus glúteos hasta los muslos en la bañera. Apriete y junte sus glúteos cuando se siente para evitar dolor al jalar de los puntos. Utilice una botellita especial con atomizador para lavar el área cuando orine y séquese el área con cuidado. Cuando haga sus necesidades, límpiese de adelante hacia atrás para evitar infecciones. Reduzca la hinchazón con compresas de hielo.
  • Ejercicio – Vuelva a hacer ejercicio tan pronto como sea posible para restaurar su fortaleza, su figura antes del parto, su energía, su sensación de bienestar y reducir el estreñimiento. Comience despacio e incremente su resistencia paulatinamente. Caminar y nadar son opciones excelentes.
  • Las hemorroides y el estreñimiento – Alternar sus baños templados en la bañera con compresas frías ayuda a aliviar estas condiciones. Consulte con su doctor sobre el uso de un suavizante de heces. No utilice laxantes, supositorios o enemas sin la aprobación de su doctor. Incremente la cantidad de líquidos que consuma así como frutas y vegetales ricos en fibra.
  • relaciones sexuales – Su cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Los doctores generalmente recomiendan esperar de 4 a 6 semanas para tener relaciones sexuales a fin de reducir el riesgo de infección o aumento del sangrado. Menos del 20 por ciento de las parejas reinician su actividad sexual transcurrido el primer mes, pero el 90 por ciento lo hacen después de cuatro meses. Comiencen despacio con besos, abrazos, y otros metodos de acercemiento íntimo. Puede que experimente reducción de lubricación (debido a sus hormonas, lo cual suele ser temporal), para mejorarlo, un lubricante a base de agua puede ayudarle. Trate de buscar posiciones que sean las mas cómodas para usted, que ejerzan menos presión en las áreas adoloridas. Hable con su pareja si experimenta dolor o miedo al dolor durante sus relaciones sexuales– hablar sobre ello puede ayudarles a sentirse menos ansiosos y más seguros para continuar sus relaciones y vida sexual.
  • incontinencia urinaria y fecal – Este problema generalmente se resuelve gradualmente a medida que su cuerpo vuelve a su estado previo al embarazo. Usted puede contribuir a su recuperación mediante ejercicios Kegel, los cuales ayudan a fortalecer los músculos de la pelvis. Para conocer los músculos correctos, ejerza la misma presión en esa zona como si quisiera evitar orinar. Apriete esos músculos durante un segundo y luego relájelos (su doctor puede chequear para asegurarse que está haciendo los ejercicios correctamente). Es recomendable que utilice una compresa sanitaria como protección. Si el problema no se soluciona en cuestión de meses, consulte con su doctor.

Otros consejos para ayudarse a sí misma

Usted estará disfrutando de un nuevo rol- y será mucho más fácil – si usted cuida tanto de usted como de su nuevo bebé. Por ejemplo:

  • Cuando su bebé duerma, tome una siesta. ¡Disfrute de momentos de descanso adicional para usted!
  • Reserve momentos para usted diariamente para relajarse leyendo un libro o escuchando música.
  • Dúchese diariamente.
  • Haga ejercicio y disfrute del aire libre – con o sin su bebé, si usted tiene a una persona que cuide de su bebé.
  • Reserve unos minutos – aunque tan solo sean 15 minutos diarios – para que usted y su pareja puedan conversar.
  • Haga tiempo diariamente para disfrutar a su bebé y motive a su pareja para que haga lo mismo.
  • Disminuya sus estándares de limpieza y comidas- habrá tiempo para ello más adelante. Si las visitas añaden estrés a su vida, restrínjalas temporalmente.
  • Hable con otras madres primerizas (por ejemplo, las compañeras de su clase preparatoria de parto) y cree su propio grupo de apoyo informal.

Recibiendo ayuda de otros

Recuerde, la mujer maravilla es producto de la ficción. Usted puede pedir ayuda a su pareja, amigos y familia. Escriba los pequeños detalles de ayuda que las personas a su alrededor pueden hacer por usted. Cuando las personas ofrezcan ayudarle, revise la lista, por ejemplo:

  • Pídale a sus amigos y familiares que vengan a su casa mientras usted camina o toma un baño.
  • Emplee a un vecino(a) adolescente – o a un servicio de limpieza – para que haga la limpieza de su casa una vez por semana, de ser posible.
  • Investigue cómo contratar una persona profesionalmente entrenada que proporcionan cuidados post-parto.

Cuándo debe llamar al doctor

Existen momentos donde usted debe llamar a su doctor en referencia a su salud post-parto. Asegúrese de llamar si usted:

  • Experimenta fiebre, sin motivo aparente, de 100.4 grados Fahrenheit (38 grados Celsius) o superior durante las primeras 2 semanas del parto.
  • Necesita más de una compresa sanitaria por hora o su nivel de sangrado incrementa.
  • Tuvo parto por cesárea o episiotomía y la incisión se torna roja o hinchada con secreciones de pus.
  • Experimenta un nuevo dolor, hinchazón o molestias en sus piernas.
  • Su pecho está muy caliente al tacto, significativamente rojo, adolorido y con grietas o sangrado procedente del pezón o la areola (el círculo de piel más oscuro en el centro de su pecho).
  • Su flujo vaginal tiene un olor desagradable.
  • Siente dolor al orinar o una necesidad urgente de orinar o incapacidad de controlar su necesidad de orinar.
  • Tiene dolor creciente en el área de la pelvis.
  • Desarrolla tos o dolor en el pecho, nausea o vómitos.
  • Se siente deprimida o experimenta alucinaciones, pensamientos suicidas o cualquier otro de pensamiento que pueda lastimar a su bebé.

Revisado por: Serdar Ural, MD
Fecha de revisión: mayo de 2005





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Nota: Toda la información incluida en este material tiene propósitos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnóstico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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