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KidsHealth > Parents > Para padres > El embarazo y recién nacido > Preguntas frecuentes acerca de la lactancia materna: Cuánto y con qué frecuencia

(Breastfeeding FAQs: How Much and How Often)

La práctica de la lactancia materna genera una cantidad de preguntas tanto en las madres primerizas como en las experimentadas. A continuación, respondemos a algunas preguntas comunes que las madres -tanto las flamantes como las veteranas- suelen formularse.

¿Cómo sé si mi bebé recibe suficiente alimento?

Los bebés crecen a ritmos diferentes. Por eso es que, a veces, usted se preguntará si su bebé estará ingiriendo los nutrientes necesarios para crecer normalmente. En promedio, un recién nacido consume, durante el primer mes de vida, de 1,5 a 2 onzas (44,3 a 59,1 mililitros) de leche cada 2 horas.

Para determinar si su bebé se está alimentando correctamente, asista a las citas postnatales recomendadas por el pediatra. En estas citas se pesará y medirá al bebé. La Academia Americana de Pediatría (AAP por su sigla en inglés) recomienda la evaluación de la lactancia materna y del peso del bebé de 48 a 72 horas después de que el bebé y la madre dejan el hospital. De esta manera, usted tendrá la oportunidad de conversar acerca de los temas que le preocupan sobre la alimentación de su bebé.

Su bebé probablemente está recibiendo los nutrientes necesarios si:

  • parece satisfecho y activo
  • aumenta de peso a un ritmo constante
  • se alimenta entre 8 y 12 veces por día

Los siguientes pueden ser indicadores de una alimentación deficiente:

  • la piel del bebé sigue arrugada al llegar al mes de vida
  • la cara del bebé no parece rellenarse
  • el bebé no parece estar satisfecho aun inmediatamente después de haberse alimentado

Si está preocupada o si nota algún síntoma que pueda indicar que el bebé no está recibiendo los nutrientes necesarios, llame al médico del bebé.

¿Qué aspecto deberían tener los pañales de mi bebé recién nacido, al que estoy amamantando?

A través de los pañales del bebé podemos determinar si el lactante está recibiendo los nutrientes que necesita. Dado que el calostro (la primera leche que produce la madre para el recién nacido) es concentrado, es posible que el bebé solamente moje uno o dos pañales en las primeras 24 a 48 horas.

Las deposiciones del recién nacido son espesas y oscuras al comienzo, pero se tornan de color amarillo verdoso cuando la madre comienza a producir leche, lo que ocurre 3 ó 4 días después de dar a luz. Cuanto más leche materna tome el bebé, mayor será la cantidad de pañales que ensuciará, pero es posible que sea sólo uno por día durante los primeros días después del nacimiento.

Una vez transcurridos de 2 a 4 días, observe si ocurre lo siguiente:

  • el bebé moja seis o más pañales por día, con orina transparente o muy clara. Si ve unos cristales naranjas en el pañal mojado, póngase en contacto con el pediatra, ya que esto puede indicar una ingesta insuficiente de líquidos o deshidratación.
  • dos o más deposiciones amarillentas con "semillitas", que, por lo general, se producen inmediatamente después de amamantar al bebé y hasta las 4 semanas de vida. Sin embargo, después de aproximadamente un mes, los bebés que se alimentan con leche materna tienen menos evacuaciones y es posible que no tengan una todos los días.

¿Con qué frecuencia debo amamantar a mi bebé?

Debe alimentar a su recién nacido entre 8 y 12 veces por día desde su nacimiento hasta el primer mes de vida. Si tiene la impresión de que está amamantando a su bebé con más frecuencia de lo que se alimenta a un bebé con preparados para lactantes, tiene razón. ¿Por qué? Porque la leche materna se digiere más fácilmente que los preparados para lactantes. Esto significa que pasa por el sistema digestivo del bebé más rápido y hace que el bebé tenga hambre con mayor frecuencia.

Al amamantar al bebé con frecuencia, se estimula la producción de leche durante las primeras semanas. Al llegar a los 2 a 3 meses de vida, el bebé que se alimenta con leche materna probablemente necesite comer entre 6 y 8 veces por día.

Una vez que su producción de leche se haya regularizado, amamante a su bebé cuando éste tenga hambre, lo que suele ocurrir cada 1 ó 4 horas. A medida que pase el tiempo, la frecuencia con la que amamante al bebé será menor: algunos bebés necesitarán ser amamantados cada hora y media, mientras que otros podrán comer cada 2 ó 3 horas. Es posible que su bebé se alimente cada hora para después dormir durante 4 ó 5 horas (¡si tiene suerte!). Y en ciertas ocasiones tendrá que despertar al bebé para amamantarlo.

¿Los intervalos entre cada amamantamiento se miden desde el momento en que comienzan a mamar o desde el momento en que terminan?

El intervalo entre un amamantamiento y otro se mide desde el momento en que su bebé comienza a mamar -y no cuando termina- hasta el inicio de la próxima mamada. En otras palabras, cuando el médico del bebé le pregunte con qué frecuencia se alimenta, puede decirle "cada 2 horas" si la primera vez que lo amamantó comenzó a las 6 de la mañana y la segunda vez comenzó a las 8 de la mañana, y así sucesivamente.

Esto significa que, especialmente al principio, usted sentirá que amamanta al bebé continuamente. Esto es completamente normal. Muy pronto, será posible establecer un horario más regular y predecible.

¿Cuánto tiempo me llevará amamantar a mi bebé?

Eso depende del bebé, de usted y de muchos otros factores, como los siguientes:

  • si, desde el principio, su producción de leche está completamente regularizada
  • si la leche baja inmediatamente cuando usted comienza a amamantar o tarda unos minutos
  • si el flujo de leche es lento o rápido
  • si está colocando al bebé en el pecho en la posición correcta
  • si su bebé comienza a succionar en cuanto se prende al pecho o da muchas vueltas antes de empezar
  • si su bebé está somnoliento o se distrae con facilidad (esto suele ocurrir en el caso de los bebés mayores)

Mientras que para algunos bebés es suficiente mamar durante, aproximadamente, 10 minutos de cada pecho, otros necesitan más tiempo. Sin embargo, si su bebé se amamanta por más de 30 minutos cada vez, es posible que no se haya prendido al pecho correctamente y/o no logre succionar suficiente leche.

Asegúrese de que la posición del niño sea la correcta desde un principio para lograr una alimentación lo más provechosa posible. El niño debe tener la boca bien abierta para poder introducir en ella la mayor superficie posible de la areola (no solamente la punta del pezón).

Asegúrese de llamar al médico de su bebé si le preocupa cuánto tiempo le lleva amamantarlo, ya sea que le parezca mucho o poco.

¿Con qué frecuencia debo cambiar de pecho?

Para mantener una buena producción de leche en ambos pechos -y evitar una dolorosa hinchazón en alguno de ellos-, es importante alternar entre un pecho y otro, y hacer que el bebé tome la misma cantidad de leche de ambos durante el día. Nuevamente, la cantidad de tiempo para cada pecho es diferente en cada bebé y cada madre. Algunos bebés pueden quedar satisfechos después de haber tomado 5 minutos de cada pecho, pero habrá otros que necesiten 10 ó 15 minutos.

La AAP (Academia Americana de Pediatría) recomienda cambiar de pecho durante cada amamantamiento, alternando también el pecho que ofrece primero cada vez que amamanta. ¿No recuerda con qué pecho le dio de mamar a su bebé la última vez? A algunas mujeres les resulta práctico utilizar un pequeño elemento que les permita recordar esto. Por ejemplo, colocar un alfiler de gancho o una cinta en una de las tiras del sostén, que indique con qué pecho dieron de mamar la última vez. De esta manera, saben con qué pecho deben comenzar la próxima vez.

Sin embargo, algunos especialistas en lactancia materna recomiendan que el bebé sólo tome de un pecho en cada amamantamiento y que la mamá alterne entre un pecho y otro cada vez que lo amamanta. Esto le permite al bebé ingerir la leche de la segunda bajada, que tiene un mayor contenido de grasa. (La leche que baja al comenzar a amamantar al bebé es rica en proteínas, vitaminas y agua y se denomina calostro). La leche que se produce hacia el final (segunda bajada) contiene más grasas y contribuye al aumento de peso del bebé).

Algunos datos recientes también sugieren que si desde el comienzo las tomas de leche se planifican por tiempo, pueden surgir dificultades. ¿Por qué? Porque si saca al bebé del primer pecho después de 10 minutos, es posible que el pequeño no se prenda bien al otro pecho y que, por lo tanto, no reciba el alimento necesario.

Pero también es posible que a su bebé le guste tomar de ambos pechos en cada amamantamiento y que todo marche bien de esa manera. También es posible que su pequeño quiera mamar de un solo pecho cada vez. Lo importante es que usted elija un estilo que se adapte bien a su situación y que sea cómodo tanto para usted como para su bebé.

¿Con qué frecuencia debo hacer eructar a mi bebé mientras lo amamanto?

Deje que su bebé tome de un pecho y después cámbielo al otro pecho. Haga eructar al bebé antes de cambiarlo de pecho. Por lo general, el simple movimiento del bebé de un pecho hacia el otro provoca el eructo, pero si esto no ocurre puede volver a intentarlo al terminar con el segundo pecho.

Sin embargo, como algunos especialistas en lactancia materna recomiendan ahora que el bebé tome de un solo pecho por vez (vea la pregunta anterior), si desde un comienzo el bebé funciona bien de esta manera, deje que continúe con el mismo pecho en la medida en que le resulte cómodo. Después, trate de hacer eructar al bebé durante un descanso o cuando haya terminado de amantarlo.

Una vez que le haya bajado la leche y que el bebé haya aprendido a prenderse correctamente al pecho, hágalo eructar con la frecuencia que crea necesaria. Algunos lactantes necesitan eructar más o menos y esto varía entre un amamantamiento y otro dependiendo de lo que haya estado comiendo la mamá.

Creo que a veces mi bebé sólo quiere que lo amamante para sentirse reconfortado. ¿Está bien que le dé un chupete?

Si le parece que su bebé está ingiriendo suficiente cantidad de leche materna, pero continúa con el deseo de succionar durante una hora o más, es posible que esté utilizando el amamantamiento para reconfortarse y no para alimentarse. ¿Cómo puede darse cuenta de esto? Una vez que su bebé se ha alimentado vigorosamente, es posible que permanezca prendido a su pecho, pero en estas situaciones:

  • parece satisfecho
  • para de succionar y tragar
  • juega con su pezón

Si su bebé muestra estos signos de succión sin efectos alimenticios, puede ofrecerle que se chupe la mano o el dedo.

También puede darle un chupete. Sin embargo, el uso de un chupete a tan temprana edad hace que las posibilidades de continuar la lactancia materna sean menores. Solo ofrezca un chupete cuando la rutina de amamantamiento esté bien establecida (por lo general, después de un mes).

Después del mes, es posible incorporar el uso de un biberón o de un chupete, pero debe tener presente que aun en ese momento puede causar confusión en el bebé, aunque las posibilidades de que esto suceda son mucho menores después de las 4 a 6 semanas de vida. Otro problema asociado con el uso del chupete es que el bebé puede seguir con hambre y, en realidad, necesita comer.

Revisado por: Barbara P. Homeier, MD
Fecha de revisión: agosto de 2005





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Nota: Toda la información incluida en este material tiene propósitos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnóstico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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